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Motor Mecha

¿Cambio manual o automático? Te decimos cuál es la mejor opción para ti

2/11/2018

Se trata de un debate reciente, pero bastante acalorado. El dilema entre el tradicional cambio manual y el moderno cambio automático divide a los conductores. Los partidarios de cada tipo defienden apasionadamente sus opciones. Lo cierto es que ambos tienen sus ventajas y sus inconvenientes.

Hasta hace poco, el debate era estéril. Los vehículos con cambio automático han empezado a popularizarse en España muy recientemente. El nuestro, a diferencia de otros mercados, como el estadounidense, no ha sido un país con mucha tradición en el automático. La aceptación de este tipo de tracción era bastante escasa. Su precio, generalmente mucho mayor en igualdad de condiciones con un vehículo con cambio manual, condicionaba en gran medida el debate. La introducción de este tipo de cambio en España ha sido una misión imposible durante décadas.

Actualmente y tras años intentando entrar en el mercado, los automóviles con cambio automático son una realidad tangible. Aunque todavía en minoría, la amplia oferta de variantes les ha permitido coger impulso. Se han convertido en una opción muy atractiva para los conductores españoles.

Precisamente por eso, decidir ahora entre ambos tipos de cambio no es tan sencillo. Y más teniendo en cuenta las experiencias de los usuarios. Muchos aseguran que, una vez prueban el automático, no vuelven al manual.

Cambio manual: mayor oferta, más económico y placentero

El cambio manual cuenta con una importante serie de puntos a favor. Para empezar, habiendo sido el tipo tradicionalmente dominante en el mercado español, destaca por la variedad de modelos. Existe una mayor oferta de vehículos disponibles con cambio manual. Aunque el cambio automático no es exclusivo ya de la alta gama, su oferta sigue siendo menor.

El precio sigue siendo otro de los puntos importantes. Pese a que ya podemos encontrar vehículos automáticos de gama media o baja, la opción manual suele ser mucho más económica que el mismo modelo con el mismo equipamiento, pero con cambio automático. Además, desde el punto de vista meramente mecánico, el manual conlleva una importante ventaja. La velocidad de un manual disminuye ya solo con la reducción de la marcha, lo que rebaja el uso de los frenos. Esto puede conllevar a su vez un ahorro de dinero. En este sentido, también las cajas de cambio manuales son más duraderas y sus costes de mantenimiento, menos elevados.

Por otra parte, muchos usuarios apuntan a una ventaja de tipo más subjetivo: el “placer” de conducir. Algo difícil de explicar, pero en lo que suele haber bastante acuerdo. La conducción más deportiva y divertida, la conexión con el vehículo, el uso de la intuición, la capacidad de aprendizaje, etc. Todos son factores que generan que el conducir un manual se convierta para muchos en una actividad adictiva.

Por último, existe un pro que puede pasar inadvertido. Usar la palanca de cambios implica conducir con ambas manos. Esto supone, aunque no lo parezca, una conducción más atenta y consciente. El conducir con una sola mano, la que lleva el volante, puede generar distracciones y pérdidas de atención. La automática es una conducción más monótona, que puede favorecer despistes.

Cambio automático: más cómodo, seguro y con mejoras técnicas

El cambio automático, por su parte, también cuenta con importantes puntos a favor.

La principal tiene que ver con la comodidad, pues facilita la conducción en muchas situaciones. En el día a día, por ejemplo, evitando que el vehículo se cale en atascos o aglomeraciones de tráfico. Adiós a las molestias de paradas y reanudaciones de marchas constantes. También en momentos de tensión, como las cuestas muy pronunciadas. Aquí, si el cambio es manual, todo depende de la pericia del conductor con el embrague. Aunque cada vez más vehículos cuentan con sistema de ayuda al arranque en pendiente.

La seguridad técnica y la eficiencia se incrementan, gracias a los avances tecnológicos. El que los cambios de marcha se realicen en el momento oportuno, y no dependan de la habilidad del conductor, es un punto a favor. Se genera normalmente un menor desgaste del motor y otras piezas. El mantenimiento del motor suele ser mucho más sencillo.

Por último, de cara a aquellos nostálgicos del juego de cambio de marcha, hay buenas noticias. Algunas cajas de cambio automáticas admiten la opción manual para sea el propio conductor el que decida.